4 ventajas del fútbol playa que te harán mejor jugador de fútbol

Con el paso de los años se han visto numerosas ventajas que aporta practicar fútbol playa en jugadores de césped. Si bien es cierto que el fútbol playa es un deporte que puede ser practicado en exclusividad por muchos profesionales, también es cierto que hay muchos jugadores y jugadoras que combinan ambas disciplinas beneficiándose de todas las ventajas que ambas aportan. Aquí enumeramos tres de ellas:

1. Correr sobre la arena

La arena es un terreno inestable e irregular. Por este motivo, es importante saber correr sobre ella. Los deportistas que están acostumbrados a correr sobre ella tienden a «estar más atentos» a la hora desplazarse. Para desplazarnos rápido sobre la arena necesitamos que nuestros músculos, tendones y articulaciones estén en un estado de «tensión» permanente. Es por esto que cuando tenemos muchas horas de práctica sobre la arena, adquirimos esta nueva habilidad que nos va a ayudar a reaccionar más rápido. Son muchos jugadores y jugadoras que nos cuentan que tras haber comenzado a competir en fútbol playa, sienten como que flotan sobre el césped.

2. Control del balón

Como ya hemos comentado, al ser la arena una superficie inestable e irregular para jugar bien al fútbol playa, se evita circular el balón a ras de suelo o hacer largas carreras con el balón controlado. Si uno observa un partido de profesionales se dará cuenta en seguida que dominar balón por el aire es básico para destacar en este deporte. Tan importante es controlar bien el balón tras un pase largo como elevarlo para pasarla a un compañero o «tenerlo dominado» para continuar con la jugada.


Es más que evidente que si desde pequeños comenzamos a controlar el balón con toda la superficie del pie, a dar pases controlados, recibir y dominar balones desde el otro lado del campo o simplemente dar infinidad de toques, sintiendo que el balón es parte de nuestro cuerpo, vamos a desarrollar una técnica exquisita que beneficiará nuestro juego en el césped. Tras practicar fútbol playa, tu entrenador no se va a enfadar porque no controlaste ese balón a la primera, ya que no volverá a ocurrir. Te lo garantizamos.

3. Golpeo de balón

Si algo preocupa a los entrenadores, especialmente a los de fútbol base, es como golpean el balón sus jugadores (en este caso, niños y niñas). Bien, pues el fútbol playa puede ayudarnos con este problema. Golpear el balón descalzo hace que los jugadores tengan que «apretar» más el pie. Quizás es complicado de explicar con palabras, pero creo que todos podemos imaginarlo. Al hacer este gesto, los jugadores, sin darse cuenta, están fortaleciendo toda la musculatura intrínseca y extrínseca del pie, lo que provocará una mejoría evidente en los chutes que se hagan estando calzado.

Al chutar un balón que corre sobre la arena, los jugadores deben estar atentos al momento justo en los que el balón esta sobre una «montaña» y no enterrada en un hoyo, con lo que integrarán un mejor timming a la hora de chutar a portería. Esto será también beneficioso para jugadores de otro tipo de fútbol. Pero es que además, también mejorarán sus remates al primer toque como lo son las voleas, tijeretas o chilenas, dando más recursos a lo deportistas que combinan ambas disciplinas. Ya no verás más esas preciosas voleas perfectamente ejecutadas que terminan acabando en el quinto anfiteatro.

4. Velocidad de respuesta de los porteros.

Seguro que más de una vez has visto una gran parada de un portero, pero este no consigue despejar lejos el balón dejándolo a merced del delantero que aprovecha el rechazo para marcar gol. Todos lo hemos visto y más de una hemos pensado: Si se hubiera levantado medio segundo antes, la habría parado. Pues ese medio segundo te lo da la arena. No hay portero que en su primer día de fútbol playa no acabe lleno de agujetas solo de levantarse de la arena, y es que ser portero de fútbol playa es tremendamente fatigante. No obstante, como todo gran esfuerzo en la vida, aquí también hay recompensa. Si un portero adquiere la velocidad necesaria para levantarse rapidamente para tapar un posible remate de un delantero en la arena, cuando lo haga en césped vamos a decir que tiene alas, porque parecerá que las tendrá.

Conclusión

A pesar de que muchos desconocedores del fútbol playa pueden prejuzgar el deporte y mostrar su preocupación cuando sus jugadores de césped quieren probar en la arena, no existen evidencias de que el fútbol playa pueda aumentar el riesgo de lesiones o ser contraproducente. Todo lo contrario, el fútbol playa adquiere una relevancia tremendamente importante para potenciar y tecnificar a los jugadores que lo practican. El fútbol playa puede ser una herramienta que te ayude a mejorar en tu rendimiento como jugador o jugadora de fútbol o se puede convertir en tu deporte principal tras probarlo. Porque hemos de reconocerlo, el fútbol playa engancha.

¡Nos vemos en la arena!

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